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vemafur

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Para ser brujo hay que ser apasionado. Un hombre apasionado tiene posesiones en la tierra y cosas que le son queridas, aunque sea nada más que el camino por donde anda

El mundo de los chamanes no es un mundo inmutable como el mundo cotidiano, donde te dicen que una vez alcanzada la meta eres un campeón para siempre. En el mundo de chamanes, llegar a cierta meta quiere decir que simplemente has adquirido las herramientas más eficaces para continuar tu lucha, que, a propósito, nunca termina.

Los guerreros-viajeros no dejan cuentas pendientes.

Un guerrero debe enfocar su atención en el vínculo que lo une con su muerte. Sin remordimientos ni tristeza ni preocupación, debe poner su atención en el hecho de que no tiene tiempo y dejar que sus actos fluyan de acuerdo con ello. Ha de hacer de cada uno de sus actos su última batalla sobre la Tierra. Sólo en tales condiciones tendrán sus actos el poder que les corresponde. De otro modo serán, mientras viva, los actos de un necio

Un guerrero es silencioso en su lucha, imparable porque no tiene nada que perder, práctico y eficaz porque tiene todo que ganar.

Ahora sé que el ser humano es una criatura de conciencia, implicado evolutivamente en un viaje de la conciencia, un ser que no se conoce a sí mismo y desbordante de recursos increíbles que jamás utiliza.

Formúlate a ti mismo y sólo a ti mismo una pregunta: ¿Tiene corazón este camino? Todos los caminos son el mismo; no conducen a ninguna parte. Son caminos que atraviesan la maleza o que entran en la maleza(…). ¿Tiene corazón este camino? Si lo tiene el camino es bueno. Si no lo tiene no sirve para nada.

Lo que necesitamos hacer para que la magia pueda apoderarse de nosotros es desvanecer las dudas de nuestras mentes. Una vez desvanecidas las dudas, todo es posible.

Don Juan Matus y los chamanes de su linaje consideraban a la conciencia como el acto de estar deliberadamente conscientes de todas las posibilidades perceptuales del ser humano...

Me había dicho que todo lo que hacía tenía que ser un acto de brujería. Un acto libre de expectativas intrusas, temores al rechazo, ilusiones de éxito. Libre del culto del yo; todo lo que hacía tenía que ser al momento, un acto de magia en que me abría libremente a los impulsos del infinito.

..la libertad no puede ser una inversión. La libertad es una aventura sin fin, en la cual arriesgamos nuestras vidas y mucho más, por unos momentos que no se pueden medir con palabras o pensamientos.

Ser impecable significa arriesgar tu vida para respaldar tus decisiones, y luego realizar tu mejor esfuerzo y aun más para llevarlas a cabo.