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joseluisaristizabal

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Al igual que un hombre se quita un vestido viejo y se pone otro nuevo, el Espíritu abandona su cuerpo mortal para tomar otro nuevo.

El único pensamiento que debe ocupar la mente de quien anda este camino es determinación. La mente de aquéllos que no tienen determinación desvaría perturbada por un aluvión de pensamientos.

Realiza tu trabajo en la paz del Yoga, lejos de todo deseo egoísta; desapegado del éxito, tanto como del fracaso. La paz del Yoga es estable y permanente, pues trae equilibrio a tu mente.

Cuando un hombre se libera de todos los deseos que anidaban en su corazón, y por la gracia de Dios encuentra la dicha divina, entonces su alma descansa definitivamente en paz.

El hombre que aparta sus sentidos de los placeres externos obtiene serena sabiduría.

La ansiedad y la ira, que surgen de la pasión, son la fuente de maldad y el foco de destrucción: reconócelas como enemigas del alma.

El buscador, usando su fuerza de voluntad con firmeza, llegará poco a poco a la paz de espíritu, disolviendo todos sus pensamientos en el silencio interior.

Tres son las puertas que conducen a ese infierno, condenando al alma a la oscuridad y la muerte: la lujuria, la ira y la codicia. De estas tres puertas el hombre debe apartarse.

Dios mora en el corazón de todos los seres, y en el tuyo propio. Y este
maravilloso Poder controla a todas las cosas como si fueran sus marionetas, haciéndolas
girar sobre la línea del tiempo.

Si motivado por el miedo y tu egoísmo, piensas renunciar a la lucha en la batalla de
tu vida, vana es tu decisión, pues definitivamente la naturaleza te empujará a luchar
de un modo o de otro.

Por misericordia infinita Yo habito dentro de sus corazones, y mediante la Luz del Conocimiento, disipo la oscuridad de la ignorancia que mantiene a su alma presa a la ilusión de este mundo.

Cuando se medita en el Yoga del Eterno Conocimiento, el movimiento de la mente y
el aliento vital están en armonía, trayendo como consecuencia paz interior y concentración: esa concentración es pura.