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Estamos en las mejores manos.

«Acudí al guardián de las puertas del año y le pedí una luz para poder adentrarme sin peligro en lo desconocido. Él me respondió: Penetra las tinieblas y pon tu mano en la mano de Dios. Él será para ti más que una luz y más seguro que un camino conocido». [[Minnie Louise Haskins (1875-1957)]]

No sabemos qué nos deparará el futuro, pero sí sabemos quién determina el futuro. El Señor nos indicará todo lo que necesitemos saber. A veces hasta nos revela lo que quisiéramos saber; pero generalmente tiende un velo sobre el futuro, de modo que sólo Él conoce el porvenir. ¡Eso nos mantiene bien unidos a Él!

Ha prometido no dejarnos ni desampararnos jamás (Hebreos 13:5). «He aquí, Yo estoy con vosotros todos los días, ¡hasta el fin del mundo!» (Mat.28:20) Además nos ha entregado la antorcha de Su Palabra para que veamos adónde nos conduce el camino que hemos emprendido. «Lámpara es a mis pies Tu Palabra y lumbrera a mi camino» (Sal.119:105).



Muchas cosas del mañana

no alcanzo a comprender;

mas quien cuida del mañana,

cuidará de mí también.



Para qué he de preocuparme

si conmigo está Jesús;

Él me toma de la mano

y me alumbra con Su Luz.

[[Aira Stanphill (1914-1994).]]

¡La sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia

"¡La sangre de Jesucristo Su Hijo nos limpia
de todo pecado!" (1Jn.1:7)

Moisés dijo que sin el derramamiento de la sangre no podía haber expiación de pecados (Lev.17:11). Esa era la ley; pero Jesús dijo: "¡Este es el nuevo pacto en mi sangre!" (1Cor.11:25).
Jesús murió en el altar de Dios, la cruz, lo cual es un hecho aceptado por todo cristiano y todo hijo o hija de Dios que cree que en Jesús hay Salvación y que Su sangre fue derramada por sus pecados. El fue el máximo sacrificio final por el pecado. Fue el último Cordero de Dios inmolado por la expiación de tus pecados. ¡Llevó sobre Sí mismo el castigo de tus pecados, en Su propio cuerpo, en aquel madero, la cruz, y ese fue, en lo que a Dios respecta, el último sacrificio de sangre por el pecado! El costo de tu salvación fue un don invalorable: ¡Jesús y Su sangre! Fue el don de más alto precio que alguien podía recibir, el precio más elevado que alguien podía pagar por tu salvación, y solamente Jesús podía hacerlo. ¡Por más que te esfuerces y trates de pagarlo con tus obras personales, el precio será siempre demasiado elevado para ti! ¡Sólo Jesús podía pagarlo! Dios ni siquiera escatimó a Su propio Hijo, sino que le dejó morir en la cruz para que El nos diera todas las cosas! ¡Cuánto amor!

Aprendemos menos del éxito que del fracaso

Aprendemos menos del éxito que del fracaso. Éste nos enseña prudencia y humildad, dos tesoros que bien vale la pena adquirir.

¡Se siembra en debilidad  resucitará en poder!

"¡Se siembra en debilidad, resucitará en poder!"
(1Co.15:43)

¿Quieres saber cómo te verás en el Cielo, cómo será tu cuerpo celestial? ¡Pues será tal como es ahora, sólo que mucho más celestial, eterno, bello, maravilloso, emocionante y glorioso!
Al crear los ciclos de las orugas y las crisálidas, el Señor quiso ilustrar la resurrección. Estas salen de sus huevos y hacen una especie de capullo, algo así como un ataúd, ¡y aparentemente mueren! ¡Pero entonces, cuando llega la primavera, de pronto se abre el ataúd en dos y de él sale una lindísima mariposa. Lo que había sido un gusanito reptante, el más despreciado de los bichos, de repente surge como una linda mariposa que vuela hacia los cielos! ¡Una de las criaturas más bonitas!
Tal como la diferencia que hay entre un grano de trigo y la aspiga abundante y madura que crece de un solo grano, o la flor que brota de una diminuta semillita, así será también la que habrá entre tu nuevo cuerpo celestial y el terrenal. ¡Será mucho más maravilloso...como lo es la flor en comparación a la semilla!
¡Serás como los ángeles de Dios!

Las plegarias no tienen que ser largas para que Dios las oiga

Las plegarias no tienen que ser largas para que Dios las oiga. Basta con que broten del corazón.

Si tienes el corazón hecho pedazos  entrégaselo a Dios  que Él lo reparará

Si tienes el corazón hecho pedazos, entrégaselo a Dios, que Él lo reparará.

Es preferible avanzar a paso de tortuga que quedarse sentado

Es preferible avanzar a paso de tortuga que quedarse sentado.

Sé pródigo con tu amor en este día

Sé pródigo con tu amor en este día. Ama a tu prójimo. Ama a tu familia. Ama a Dios. Él se encargará de que no te falte amor; te repondrá todo el que entregues.

Un sólo acto heroico no define quiénes somos

Un sólo acto heroico no define quiénes somos. Lo que verdaderamente cuenta son los pequeños hechos cotidianos.

¿Para ti también hay preparada una morada en el Cielo?

¿Para ti también hay preparada una morada en el Cielo?

¡Un día de estos, si eres fiel, tendrás una mansión que no te costará ni un centavo! ¡No habrá que pagar alquiler, ni gastar en mantenimiento... no significará gasto alguno! Y será proporcional a tus obras en la tierra. ¡Todo lo que vayas a tener allí ya lo habrás enviado con anticipación en forma de almas ganadas, victorias ganadas, batallas ganadas y recompensas ganadas por tu servicio aquí!
Es como la famosa historia de la mujer rica a la cual un ángel conducía a su hogar celestial. Pasaron frente a varias mansiones hermosas en las cuales vivían otros cristianos, hasta que por fin llegaron a un barrio pobre, y el ángel la hizo pasar al jardín de una pequeña choza. "¿Qué significa esto?", preguntó, "¡yo estoy acostumbrada a vivir muy bien!" "Bueno", le respondió el ángel, "aquí construimos nuestras moradas con lo que cada persona envía de antemano, ¡y esto es todo lo que nos envío!" Por el contrario, otros se habían sacrificado y habían vivido toda su vida para el Señor, ayudando a muchos otros, ¡y su galardón en los cielos era grande! (Luc.6:35)
¡De modo que sé fiel y un buen día descubrirás que lo que pagaste aquí no puede compararse con la gloria que se dará a conocer en aquel lugar celestial que El ha ido a prepararnos! (Rom.8:18; 2Co.4:17)

¡La voluntad de Dios para ti es aquello para lo que te creó!

¡La voluntad de Dios para ti es aquello para lo que te creó!

¡Aunque no lo creas, cada uno tiene su propio ministerio particular, algo que solamente él puede hacer! ¡El Señor diseña las herramientas y las acopla a las tareas! Dios sabe qué te acomoda más, para qué quiere usarte y qué clase de herramienta eres, ¡así que más vale que hagas lo que él cree que sabes hacer mejor!
Busca el trabajo para el cual Dios te ha capacitado, te ha creado y te ha dotado. Busca al Señor y halla Su Voluntad. Si aún no la has hallado, ¡hállala! ¡Y si ya la has hallado, por el amor de Dios, persiste en ella!
Si todos estuvieran satisfechos y dispuestos a desempeñar su oficio y estuvieran conformes, el Señor podría hacerlos muy felices. Pero a veces nosotros mismos nos hacemos infelices por no estar satisfechos con lo que el Señor nos da porque no aprendemos, como dijo el apóstol Pablo, a "contentarnos, cualquiera sea nuestra situación" (Fil.4:11). Todos necesitamos aprender a estar satisfechos y agradecidos por el lugar de servicio y el ministerio que nos ha dado Dios.
Señor, Tu mano está sobre todos nosotros según el llamamiento que nos has dado a cada uno, para que seamos fieles a la vocación en la cual fuimos llamados. Ayúdanos, a cada uno de nosotros, a encontrar nuestro lugar, ¡y más que nada, Señor, queremos serte lo más útiles que sea posible! ¡GJ!

¡Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos!

"¡Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos!"
(Apo.21:4)

Dios no dice que no habrá más lágrimas en el Cielo. Cuando lleguemos al Cielo y nos veamos cara a cara con el Señor todos tendremos unas cuantas lágrimas que derramar por las cosas que nos perdimos, las oportunidades que pasamos por alto y los errores que cometimos. Aún se nos llenarán de lágrimas los ojos al pensar en todo lo que pudimos haber hecho y no hicimos, en el trabajo que no concluimos y en nuestros seres queridos, a quienes hubiésemos querido amar más, y con quienes hubiésemos querido haber sido más considerados. ¡Todos tendremos algo de qué avergonzarnos!
¡Pero el Señor es tan maravilloso, amoroso y misericordioso! Dice que enjugará todas esas lágrimas y que borrará también la memoria de aquellos malos años, y ya no habrá más dolor, más muerte, más penas ni más lágrimas; ¡sólo alegría y felicidad eterna y maravillosa, y un paraíso terrenal que jamás acabará! ¡El se encargará de compensarlo todo de alguna manera!
"Porque todavía habrá un poco más de tristeza, un poco más de llanto y un poco más de dolor, y después, estas cosas temporales no serán más. ¡Y ellos olvidarán los pesares del pasado ante las glorias del futuro! ¡Las penas quedarán disipadas y olvidadas ante lo que vendrá!" ¡Gracias, Jesús! ¡Amén!